lunes, 18 de julio de 2016

Humano viene de humus

El relato de la creación del hombre que encontramos en Génesis 2 es más antiguo que el de Génesis 1 y responde a una primitiva y antropomórfica idea sobre Dios: este, a quien se llama “Yahvé”, no crea mediante la palabra (como Dios-Elohim en Gn 1), sino que utiliza las manos. Lo cuenta así el autor bíblico (anónimo, pero al que todos conocen como yahvista): “Yahvé formó al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida” (Gn 2,7).
Se trata sólo de un ejemplo, probablemente el más conocido para nosotros, de un conjunto de mitos que podemos llamar “hombres formados de la tierra”, y que se extiende por mitologías muy distantes entre sí:
-En Grecia los dos supervivivientes del diluvio, Deucalión y Pirra, arrojan piedras, “los huesos de la madre tierra”, a sus espaldas y de ellas van naciendo los nuevos hombres.
-Arcilla y sangre son la materia prima con la que el dios sumerio Ea modela al primer hombre.
-Los mayas nos cuentan que los dioses crearon cuatro clases de hombres: de tierra, de madera, de oro y los últimos de su propia carne.
-Para algunos pueblos africanos como los nuer el dios Juok hizo a los hombres blancos con arena blanca, a los morenos con arcilla roja y a los negros con tierra negra.
-Zoroástricos y escandinavos coinciden en creer que los primeros hombres salieron de la tierra como frutos de un vegetal.
Ahora bien, en todos estos mitos al elemento terreno se superpone un segundo elemento divino (“aliento de vida”, “carne de los dioses”…), por el que el hombre, sin dejar de pertenecer a la naturaleza, se separa de ella.
Y este es el mensaje del mito: venimos de la tierra (materia = madre), pero a la vez somos más que ella; su forma de transmitirlo no es enunciativa, sino narrativa; y los valores que piden nuestra aceptación no son verdad o falsedad, sino la fuerza evocadora del símbolo.
El mito no es lo contrario de la razón, sino otra forma de hablar, anterior a la razón, más próxima a los orígenes y no menos importante para el hombre.